
El Millonario tenía la oportunidad de cambiar la imagen luego de un arranque de semestre muy negativo, pero volvió a mostrar falencias y sumó su cuarta derrota del segundo semestre, además de acumular cinco caídas consecutivas en competencias de AFA.
El equipo había cerrado el primer semestre con una derrota en la final del Torneo Apertura frente a Belgrano y, pese a un mercado de pases con varios refuerzos para revertir la situación, los resultados no mejoraron. Por el contrario, River fue eliminado de la Copa Argentina y comenzó el Torneo Clausura con derrotas ante Aldosivi, Barracas, Gimnasia y ahora Rosario Central.
La falta de funcionamiento colectivo y la ausencia de respuestas futbolísticas aumentan la presión sobre Eduardo Coudet, cuyo ciclo parece atravesar su momento más delicado desde que asumió la conducción del equipo.
Más allá de las incorporaciones realizadas, el entrenador todavía no logró encontrar una formación que le permita recuperar el rendimiento esperado y volver a la senda de las victorias.
Con la Copa Sudamericana en el horizonte, River necesita reaccionar rápidamente para evitar que la crisis deportiva siga profundizándose y complique sus objetivos de la temporada.




