
Lo que no apareció en la agenda fue una recorrida por la curtiembre ni un encuentro con los ex trabajadores que desde hace años esperan cobrar las indemnizaciones que les corresponden. A pocos metros de donde se desarrollaban los festejos continúa uno de los conflictos laborales más importantes del departamento Chilecito, pero esa realidad pareció quedar fuera del recorrido oficial.
Nadie cuestiona la importancia de acompañar una celebración popular. Lo que llama la atención es que, cuando hay una fiesta, las autoridades siempre encuentran un espacio en su agenda. En cambio, cuando hay trabajadores reclamando, familias atravesando dificultades y un conflicto que sigue sin resolverse, las visitas parecen hacerse mucho más difíciles.
Si Teresita Madera aspira a ser candidata a gobernadora de La Rioja, estos gestos también pesan. Gobernar no es solamente asistir a los actos, cortar cintas o posar para las fotos. También implica recorrer los lugares donde existen conflictos, escuchar a los vecinos y poner el peso político del cargo al servicio de quienes esperan respuestas.
Las imágenes de la jornada seguramente recorrerán las redes sociales. Pero hubo otra imagen que no apareció en ninguna fotografía: la de los trabajadores que siguen esperando una solución después de años de incertidumbre.
Porque las fotos duran un instante. Los problemas de la gente, en cambio, siguen ahí cuando se apagan las cámaras.
Y para que después no digan que solo criticamos, acá le dejamos algunas ideas a la vicegobernadora sobre lo que sí puede hacer desde el cargo que ocupa. Como presidenta de la Cámara de Diputados, puede trabajar junto a los legisladores para impulsar proyectos que acompañen a los ex trabajadores de la curtiembre de Nonogasta.
Por ejemplo, promover una declaración de emergencia laboral que reconozca la situación crítica de los trabajadores afectados. También puede impulsar iniciativas que mantengan el reclamo en la agenda legislativa, promover mesas de trabajo entre las partes y acompañar la búsqueda de una salida para las familias que todavía esperan cobrar sus indemnizaciones.
Porque para las fiestas siempre hay agenda, escenario, discursos y tiempo. Ahora falta demostrar que también lo hay para los trabajadores que siguen esperando justicia. Después de todo, una candidatura a gobernadora no se construye solo con buenas fotos. También se construye estando donde están los problemas.




