
Dirigida por Alejandro Doria y protagonizada por figuras como Antonio Gasalla, China Zorrilla, Luis Brandoni y Betiana Blum, la película logró retratar con ironía y crudeza las dinámicas familiares, dejando frases inolvidables que aún hoy forman parte de la cultura popular.
Con un tono satírico que expone miserias, hipocresías y vínculos atravesados por el interés, la historia trascendió fronteras y fue adaptada en países como Brasil, España y Portugal.
A más de cuatro décadas de su estreno, sigue siendo una referencia obligada del cine argentino y un espejo incómodo —pero real— de muchas familias.




