
Durante estos siete años, La Mejor FM buscó convertirse en una compañía cotidiana para sus oyentes, dando lugar a las voces de la comunidad, contando sus historias y reflejando lo que sucede en Chilecito y sus distritos.
La música también ocupa un lugar fundamental dentro de la identidad de la emisora. Los grandes clásicos de los 80 y los 90, en todos sus géneros y estilos musicales, forman parte de una programación pensada para acompañar, emocionar y mantener vivos recuerdos que atraviesan generaciones.
Pero además de aquellos grandes éxitos, La Mejor FM tiene un espacio especial para los artistas de nuestra zona. En cada novela y en distintos momentos de la programación también suena la música que nace en nuestra tierra: artistas locales y regionales, con propuestas de folklore, cuarteto, música del recuerdo y todos los géneros que representan a nuestros músicos.
Porque acompañar a la comunidad también significa darle lugar a quienes producen, cantan y crean desde nuestra propia región. Cada canción de un artista local que llega a la radio lleva consigo una historia, una identidad y el talento de nuestra gente.
Siete años significan miles de horas de radio, innumerables historias, entrevistas, noticias, llamados y mensajes. Significan también momentos compartidos, canciones que quedaron en la memoria y el acompañamiento permanente de quienes eligieron hacer de La Mejor FM parte de su día.
Por eso, este aniversario no es solamente una celebración de la radio. Es también una celebración de sus oyentes, de la comunidad y de todos aquellos que fueron construyendo esta historia junto a nosotros.
El próximo 18 de septiembre, La Mejor FM cumple siete años de información, compañía y música. Siete años apostando por una comunicación responsable, por nuestros artistas y por nuestra identidad, pero sobre todo, siete años estando cerca de nuestra gente.
Porque una radio no es solamente una frecuencia, un estudio o un micrófono.
Una radio son las personas que están de un lado y del otro.
Y después de siete años, La Mejor FM tiene mucho para agradecer: a quienes estuvieron desde el comienzo, a quienes se sumaron en el camino y a quienes todos los días eligen escucharnos.




