
Uno de los ejes destacados fue el programa Escuelas en la Feria, que reunió a más de 2 mil estudiantes de todos los niveles educativos. A esto se sumó la capacitación de más de 800 docentes, quienes participaron de instancias de formación con puntaje, fortaleciendo el perfil educativo del evento.
La propuesta también tuvo un importante alcance digital, con más de 13 mil visualizaciones en el sitio web oficial, permitiendo que gran parte de las actividades llegaran a un público más amplio.
Desde la organización resaltaron además el trabajo de más de 50 voluntarios, cuyo compromiso fue fundamental para el desarrollo de una programación que durante siete días convirtió al Paseo Cultural Castro Barros en un punto de encuentro para escritores, lectores, artistas y familias.
Con estos resultados, la Feria del Libro de La Rioja ratifica su crecimiento y su papel como un espacio de acceso gratuito a la cultura, la educación y el intercambio de ideas, consolidándose como un evento de referencia para toda la región.




