
A los 40 minutos del segundo tiempo, cuando el equipo albiceleste estaba abajo en el marcador, Enzo Fernández sacó un potente remate de derecha que dejó sin respuestas al arquero Jordan Pickford y estableció el 1-1 parcial en el estadio de Atlanta.
En medio de la explosión de alegría, Romero corrió directamente hacia el arquero inglés y le gritó el gol en la cara, en una celebración cargada de adrenalina y tensión propia de una semifinal mundialista. La secuencia fue captada por las cámaras y rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados del encuentro.
Argentina terminó dando vuelta el resultado y selló un triunfo histórico por 2-1, clasificándose a la gran final del Mundial 2026, en una noche inolvidable para el fútbol argentino.




