
Según manifestó el propio motociclista a los efectivos intervinientes, la pérdida de estabilidad se habría producido debido a que la calzada se encontraba mojada al momento del accidente.
El joven, de 22 años, circulaba sin acompañante y llevaba colocado el casco protector. Tras ser asistido por personal médico, se determinó que presentaba escoriaciones en una de sus piernas, por lo que fue atendido en el lugar y posteriormente dado de alta.
Asimismo, el test de alcoholemia practicado al conductor arrojó resultado negativo, con 0,00 gramos de alcohol por litro de sangre.




