
Tras la reunión, el ministro Federico Bazán destacó que se trató de una agenda “concreta” y remarcó que la Provincia busca asegurar que los beneficios del proyecto tengan impacto directo en La Rioja, principalmente en generación de empleo, capacitación de trabajadores y participación de empresas locales.
Uno de los puntos centrales abordados fue el control ambiental y el poder de policía que mantiene la Provincia sobre las actividades que se desarrollen en territorio riojano. Además, se planteó la necesidad de ampliar el empleo directo y fortalecer la presencia de proveedores provinciales en las distintas etapas del emprendimiento minero.
Bazán señaló que el proyecto tendría una proyección productiva superior a los 50 años y confirmó que también se avanzó en definiciones vinculadas a infraestructura, entre ellas la posible ejecución de un bypass en Guandacol, obra que podría comenzar en aproximadamente sesenta días.
Por su parte, José Morea calificó el encuentro como “muy positivo” y aseguró que existe una voluntad compartida para avanzar en infraestructura, capacitación y oportunidades concretas para las comunidades riojanas.




