
Aquella histórica transmisión se realizó con un pequeño micrófono, un transmisor de escasa potencia y antenas instaladas en el Teatro Coliseo. La emisión permitió escuchar la obra Parsifal, de Richard Wagner, dando inicio a una nueva etapa en la comunicación y el entretenimiento.
Décadas más tarde, en 1968, la Sociedad Argentina de Locutores impulsó el reconocimiento de esta fecha para recordar aquel acontecimiento. Finalmente, desde 1970, el 27 de agosto quedó establecido oficialmente como el Día de la Radio en Argentina.
La fecha no solo recuerda los orígenes de un medio de comunicación, sino también el vínculo que la radio construyó durante generaciones con sus oyentes, acompañando diariamente a millones de personas con información, música, entretenimiento y compañía.




