
La medida contemplaba el allanamiento, la detención de una persona y el secuestro de elementos tecnológicos, en el marco de una investigación iniciada a partir de una denuncia presentada el pasado 26 de junio.
Durante el operativo, la orden de detención no pudo concretarse. Sin embargo, el resultado fue positivo respecto del secuestro de distintos dispositivos electrónicos y elementos de almacenamiento digital.
Entre los elementos incautados se encuentran teléfonos celulares de diferentes marcas, pendrives, tarjetas de memoria, una netbook y una CPU.
Todo lo secuestrado quedó a disposición de la autoridad judicial interviniente, mientras continúan las actuaciones correspondientes. La investigación está vinculada a un hecho caratulado provisoriamente como lesiones agravadas y daños.
El procedimiento permitió incorporar nuevos elementos a una investigación que continúa bajo intervención de la Justicia. ¿Qué importancia pueden tener los dispositivos secuestrados para avanzar en el esclarecimiento del hecho?




