
La conmemoración recuerda el fallecimiento, en 1973, de Bud Westmore, uno de los maquilladores más influyentes de Hollywood. Integrante de una reconocida familia de artistas del maquillaje, Westmore dejó una huella imborrable en la industria cinematográfica gracias a su trabajo en numerosas producciones que marcaron una época.
El maquillaje es mucho más que una herramienta estética. A lo largo de los años se convirtió en una forma de expresión artística capaz de resaltar rasgos, crear personajes, transmitir emociones y potenciar la confianza de las personas.
Detrás de cada producción audiovisual, desfile, espectáculo o evento social, existe el trabajo de profesionales que combinan creatividad, técnica y dedicación para lograr resultados que muchas veces pasan desapercibidos, pero que son fundamentales para la imagen final.
En esta jornada, se destaca el esfuerzo y la pasión de quienes eligieron esta profesión y contribuyen diariamente a transformar ideas en arte a través del maquillaje.




