
La jornada contó también con la presencia de la secretaria de Cultura Aurora Ramírez, quien acompañó este reconocimiento a una de las expresiones más significativas de la fe y la identidad local.
Durante el encuentro, se destacó el compromiso, la dedicación y el respeto con el que cada participante asumió su rol en la representación de la Pasión de Cristo. Más que una puesta en escena, el Vía Crucis Viviente fue una manifestación profunda de fe, capaz de conmover y generar una conexión genuina con toda la comunidad.
Cada interpretación logró transmitir con intensidad el sufrimiento y el calvario de Jesús, reflejando en cada gesto y en cada tramo del recorrido el esfuerzo colectivo y la pasión puesta en esta tradición.
El reconocimiento puso en valor ese trabajo silencioso que muchas veces no se ve, pero que resulta fundamental para sostener estas expresiones culturales y religiosas que forman parte de la identidad del pueblo.




