
Según el relato, todo se inició el 16 de febrero cuando el hombre vio una publicación en Facebook sobre supuestas curaciones espirituales y tarot. Tras contactarse, fue derivado a un número internacional de WhatsApp donde una persona que se hacía pasar por “espiritista” le ofreció rituales a cambio de dinero.
El engaño escaló rápidamente. Durante una videollamada, los delincuentes lograron obtener material íntimo del damnificado y, a partir de allí, comenzaron las amenazas. Le exigían dinero bajo la presión de difundir esos contenidos entre sus familiares y redes sociales, incluso con mensajes intimidatorios dirigidos a su entorno cercano.
Atrapado por el miedo, entre el 17 de febrero y el 4 de marzo realizó múltiples transferencias a distintas cuentas, acumulando una pérdida total de $25.600.000.
La causa está en plena investigación y se busca identificar a los responsables, mientras se analizan las pruebas aportadas.
Desde la Unidad Regional Segunda advirtieron a la comunidad sobre este tipo de estafas, recomendando no compartir información personal ni material íntimo, y evitar realizar transferencias ante amenazas o supuestas prácticas esotéricas difundidas por redes.




