
El Síndrome de Edwards, también conocido como trisomía 18, es una alteración cromosómica causada por la presencia de una copia extra del cromosoma 18. Esta condición provoca múltiples malformaciones y complicaciones en el desarrollo, con una alta tasa de mortalidad en los primeros meses de vida.
La mayoría de los casos se detectan durante el embarazo mediante estudios prenatales, aunque el diagnóstico también puede confirmarse tras el nacimiento. Si bien no existe cura, el acompañamiento médico y familiar resulta clave para brindar calidad de vida en el tiempo que cada niño pueda transitar.




