
Especialistas advierten que el descanso adecuado es fundamental para el funcionamiento del organismo. Dormir entre siete y ocho horas por noche ayuda a mejorar la memoria, fortalecer el sistema inmunológico, regular el estado de ánimo y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y depresión.
Sin embargo, el ritmo de vida actual, el estrés, el uso excesivo de pantallas y los horarios irregulares han provocado que cada vez más personas tengan dificultades para descansar correctamente. El insomnio, la apnea del sueño y otros trastornos afectan a millones de personas en el mundo.
En esta fecha se promueven hábitos saludables como mantener horarios regulares para dormir, evitar el uso del celular antes de acostarse, reducir el consumo de cafeína por la noche y crear ambientes tranquilos para el descanso.
El objetivo del Día Mundial del Sueño es recordar que dormir bien no es un lujo, sino una necesidad básica para una vida saludable.




