
Desde el Ejecutivo señalaron que la recomposición demandará una inversión cercana a los 10.000 millones de pesos y que se enmarca en un proceso de reorganización del gasto público, que incluyó la reducción de ministerios y secretarías, mayores controles en viáticos y viajes oficiales y un seguimiento más estricto de la gestión administrativa. Estas medidas, indicaron, permitieron reasignar recursos para sostener la política salarial.
Asimismo, remarcaron que esta mejora forma parte de un esquema de recomposición progresiva de ingresos que continuará siendo evaluado durante el año en función del contexto económico.
En Seguridad, el aumento será del 12% al salario básico, con una mejora estimada de 107.000 pesos para un agente recién ingresado.
En Educación, se aplicará un 4% al básico, más 70.000 pesos remunerativos no bonificables y un incremento del piso salarial de 75.000 pesos, además de 30.000 pesos para IPE. Esto representará alrededor de 105.000 pesos de mejora para docentes frente al aula por cargo, y un mínimo de 75.000 pesos para el resto del sector.
En Salud, el incremento será del 11,5% al básico más 50.000 pesos remunerativos. Se estiman mejoras de 100.000 pesos para médicos ingresantes y superiores a 120.000 pesos para agentes con mayor antigüedad, con un piso de 75.000 pesos para el personal administrativo.
En el escalafón general y municipal, la suba será del 4% al básico más 70.000 pesos, lo que implicará alrededor de 75.000 pesos para las categorías más bajas y hasta 90.000 pesos para trabajadores con mayor antigüedad, garantizando un mínimo de 75.000 pesos. Para los trabajadores vinculados se otorgará una suma fija de 40.000 pesos.
El incremento también alcanzará a Justicia, Legislatura y municipales de la Capital, con una inversión estimada de 1.000 millones de pesos. En todos los casos, se aseguró que la mejora no será inferior a 75.000 pesos.




